Esta ciudad era tan nuestra, cada rincón era un espacio para soñar, para ver, para contar, quizá en otra vida, donde yo no este tan triste ni tu tan molesta nos volvamos a encontrar, hasta pienso que podríamos ser felices, quizá hasta podríamos reencarnar en perros de la misma camada, o payasos del mismo circo. Quizá hasta encontremos dueños o por lo menos alguien que nos entienda.
Por ahora en esta vida me quedan muchos recuerdos, recuerdos de alcohol, porros, amor y desamor, si algo tenemos en común es eso, el puto desamor, que malo que esto no llegue a tus manos, que malo que no sepas que pienso en ti, que eres mi herma loca, que eres aún la persona con la que espero mochilear desde caracas hasta la patagonia, pasando aunque no te guste por Ecuador. Te quiero volver a ver, disculparme por alejarte, por no terminar de comprenderte, por no ayudarte y por dejar que te marcharas.
Mientras tanto acá seguiré andando sin buscarte pero con la certeza de que ando para encontrarte. Herma siempre serás mi maga y acá te extraño y recuerdo.
